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LA JUNTA MAYOR: HISTORIA APRESURADA
Bien podría asegurarse que el nacimiento de la
Junta Mayor comenzó a forjarse un 29 de octubre
de 1944, fecha en que hizo su entrada en León quien
sería, posiblemente, el prelado más fecundo
de cuantos hayan ocupado hasta ahora la silla de de San
Froilán: Luis Almarcha Hernández,
Apenas tres años después de su toma de posesión,
el doctor Almarcha, como popularmente se le conocía,
juzga conveniente encauzar las crecientes actividades de
las cofradías de Semana Santa existentes de la capital
leonesa, creando la Junta Mayor. El Decreto episcopal que
daría testimonio de ello, dado el 1 de marzo de
1947, dice así: “Con el fin de fomentar,
unificar y procurar el mayor esplendor de las procesiones
de Semana Santa, creamos la Junta Mayor Pro-Fomento de
Procesiones de Semana Santa de León, compuesta por
el Ilmo. Sr. Vicario General como Presidente efectivo y
de los Abades de las Cofradías aprobadas, o que
aprobare el Ordinario, como pasionales o penitenciales.
Dicha Junta podrá nombrar los miembros que estime
necesarios o convenientes para su mejor funcionamiento.
Luis, Obispo de León”.
Por entonces sólo convivían en la ciudad
cuatro agrupaciones –Angustias y Soledad, Dulce Nombre
de Jesús Nazareno, Minerva y Vera Cruz y, por último,
Santa Marta- las tres primeras cofradías y la cuarta
hermandad, que estaban representadas por Andrés
Garrido Posadilla, Domiciano Hernández Bercero,
Zenón Rodríguez Gangoso y Máximo Gómez
Barthe, respectivamente. Al frente de ellos, el Vicario,
Fernando Álvarez Rodríguez, sacerdote muy
querido en la Diócesis, a quien el Papa Pablo VI
distinguiría con el título de ‘Prelado
Doméstico’ en 1964. La Junta Mayor, como entidad
aglutinante de aspiraciones, proyectos y esperanzas, vino
a cumplir con celeridad aquellos fines que dieron lugar
a su fundación.
Al año siguiente, el 22 de marzo de 1948, Lunes
Santo, desde la iglesia parroquial de Nuestra Señora
del Mercado, se ponía en marcha la primera procesión
de ‘El Pregón’. En ella figuraron la
cuatro asociaciones citadas, y el cortejo se dirigió,
por las calles del casco antiguo, a la Catedral, donde
lo esperaba el doctor Almarcha para darle la bienvenida.
En el interior del primer templo se hizo el ejercicio del
triduo en honor a Jesús Nazareno –única
imagen que figuró en el desfile- y, a continuación,
el canónigo Clodoaldo Velasco predicó el ‘Sermón
del Pregón’ que fue escuchado “por medio
de altavoces por una infinidad de fieles”, como recogiera
en su edición de la tarde siguiente el periódico ‘El
Diario de León’, publicación vespertina
de honda raigambre tanto en la ciudad como en la provincia,
fundad en febrero de 1906.
En cualquier caso conviene señalar que la primera
procesión organizada por la Junta Mayor fue la llamada ‘Penitencial
de las Mujeres’ –ya desaparecida- que partió de
la parroquia de San Martín el 29 de marzo de 1947.
La imagen que dio fundamento al cortejo era la hoy conocida
como Virgen de la Amargura, y por aquellos años
La Paloma. Muchísimos leoneses con este nombre la
siguen invocando en la actualidad.
Pasan los años y comienza el primer ciclo fundacional
de cofradías en la ciudad de León. A las
cuatro ya referidas se suma, en 1955, la Hermandad de Jesús
Divino Obrero. Seguidamente aparece la de Las Siete palabras
de Jesús en la Cruz y se cierra este primer capítulo
con la instauración de la del Santo Cristo del Perdón.
Ya son siete las congregaciones seglares que conforman
la Junta Mayor.
El número de hermandades y cofradías no
variaría hasta los años noventa del pasado
siglo, década en la que toman carta de naturaleza
nueve más; a saber: Nuestro Señor Jesús
de la Redención, Santo Cristo de la Expiración
y del Silencio (inspirada en la capuchina Venerable Orden
Tercera [V.O.T.]), María del Dulce Nombre, de carácter
exclusivamente femenino, Santo Cristo de la Bienaventuranza,
Santo Cristo del Desenclavo, Santo Sepulcro-Esperanza de
la Vida, La Agonía de Nuestra Señor –también
femenina- Nuestro Padre Jesús Sacramento y María
Santísima Amparo de los Leoneses, y, al día
de hoy, cerrando está nómina de dieciséis,
Cristo del Gran Poder. Todas y cada una de ellas, integradas
en la Junta Mayor Pro-Fomento.
A partir de ese instante varias han sido las vicisitudes
por las que ha atravesado el órgano aglutinador
de la Semana Santa de León, aunque a pesar de ello –injusto
sería no reconocerlo- la unión, la concordia
y la colaboración ha primado siempre con espíritu
cristiano, por lo que bien se puede asegurar que, en la
actualidad, se trabaja como en los mejores y más
añorados tiempos por el esplendor de los cortejos
procesionales, en particular, y por la Semana Mayor, declarada
de Interés Turístico Internacional, en general.
León, Marzo de 2006
D. Julio Cayón Dieguez
Coordinador Municipal
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