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Con las bendiciones de D. Antonio Villaplana Molina, obispo de León, nace esta Cofradía el 8 de junio del año 1992, erigida en la parroquia de San Claudio de León, heredera del más antiguo cenobio de la ciudad, surgido sobre las tumbas martiriales de Claudio, Lupercio y Victorico, miembros de la Legión VII Gémina e hijos de San Marcelo, oficial que fue condenado a muerte por declararse cristiano en tiempos del emperador Diocleciano (finales del s. III. d. C.).
Si los elementos identificativos buscan la huella de los antepasados, la vida de esta cofradía camina también indefectiblemente unida a la de la parroquia en la que se asienta, y puede bien considerarse simbólica heredera de aquella otra surgida en la Edad Media y que agrupaba al gremio de monederos del reino, es decir: a los profesionales encargados de acuñar y distribuir moneda en el territorio de León.
No es una herencia cualquiera, sino la ligazón con una de las más antiguas agrupaciones leonesas, crisol del culto y la devoción popular.
La elección del nombre no pudo resultar más oportuna y simbólica. Cristo, en su lección humana, eligió un discreto lugar de Galilea, en Eretz Israel, la Tierra Prometida, para participar la Buena Nueva a los hombres. Bienaventurados los que sigan sus enseñanzas, bienaventurado Cristo que nos mostró el camino de la Fe, la Verdad y la Vida. Los padres de esta Cofradía sin duda tuvieron en la mente y en el corazón este mensaje.
Sus primeros pasos traen el recuerdo de aquellos que cedieron su tiempo para formar esta unión espiritual y fraterna en ese ya lejano 1992.
El 19 de junio de 1992,se decidió el nombramiento de los primeros cargos de la Cofradía. Así, fue elegido Abad Javier Sánchez González,y no se dejó pasar la ocasión, sin completar el elenco mediante la designación de una Comisión de Propaganda, cuyo objetivo, además de dar a conocer la Cofradía, era captar almas que quisieran sumarse a este esfuerzo. De la tutela espiritual de los cofrades, se encargó el alma de la Iglesia Parroquial de San Claudio: Don Carmelo Rodríguez del Cueto.
Poco a poco llegaron los logros: en 1994 se consiguió el dinero necesario para policromar el Cristo titular de la Cofradía, cuya copia ya se había concebido meses atrás. Los acuerdos con otras cofradías también aportaron solidez y estabilidad. Pero si hubo un año que caló hondo en la historia de la hermandad, ese fue 1997.
En 1997, el abad Javier Martínez, en nombre de los suyos, encarga una imagen de la Piedad al escultor salmantino Ricardo Flecha Barrio, que cumple su labor con magistral arte y entrega lo acordado en 1998, bajo el báculo abacial de Francisco Javier Arias.
Ese mismo año, 1997, el esfuerzo por dar a conocer sus ideas, sus inquietudes, sus esfuerzos y tantas horas de desvelo en común, se ve plasmado en la redacción de una revista de la Cofradía. Un elemento definidor que sigue vivo y con fuerza en el presente, gracias a la generosa colaboración de los hermanos.
Como emblema de la Cofradía se eligió, en recuerdo de aquellos santos, la Cruz de Cristo acompañada de dos lámparas que representan el alma de los mártires. Por colores, los de una de las reliquias más señaladas y célebres del antiguo monasterio de San Claudio: la tela de Almanzor. Un tejido musulmán, de tonalidades azules y doradas, que mostraba, con la maestría del lejano siglo X, una de las señales de la realeza, uno de los símbolos preferidos por Ibn Abu Amir, hayib de Córdoba en tiempos de Hixem II: el león.
Hoy, 650 hermanos forman esta Cofradía que ya se ha consolidado como un clásico de nuestra Semana Santa.
Túnica de tablón de sarga negra, con cintas de raso del mismo color bordeando el cuello y atravesando horizontalmente la parte superior del pecho y de la espalda y verticalmente el centro delantero. Capillo y bocamangas de raso azul celeste, cíngulo del mismo color con las caídas hacia la izquierda y emblema bordado en oro y fondo azul celeste sobre el corazón.Camisa blanca y corbata, guantes, pantalón, calcetines y zapato bajo, todo en color negro.
Paso de la Santa CruzPaso propiedad de la Cofradía de León "Santo Cristo de la Bienaventuranza", portado a hombros por treinta jóvenes con edades comprendidas entre los trece y diecisiete años. Sobre el trono de aluminio se procesiona una cruz con sudario y un ángel (atributos), la imagen es obra del escultor zamorano D. Ricardo Flecha Barrio y donada a la Cofradía en el año 1.998 Es la base y la cantera de los futuros braceros de nuestra Cofradía.
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Paso Virgen de la PasiónLa Virgen de la Pasión, Virgen bajo Palio obra del escultor José Luis Casanova García, llegó en el año 2000, de nuevo gracias al impagable esfuerzo de la Cofradía, que ha continuado enriqueciendo nuestra Semana Santa leonesa. El paso se ha ido engrandeciendo con bordados en oro en las bambalinas del palio y el manto y vestido. En el año 2008 se sustituye el color negor del vestido por otro blanco, mas acorde al sentido de la Cofradía, simbolo de bienaventuranza y esperanza en Cristo.
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Paso de Nuestra Madre de la Piedad
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Paso del Nazareno
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Paso del Santo Cristo de la BienaventuranzaSe trata de la imagen titular de la Cofradía. Representa a Cristo crucificado en el momento en que este ya ha expirado y permanece en la cruz a la espera del descendimiento. La obra original, propiedad de la Parroquia de San Claudio (León), es una imagen anónima, de comienzos del siglo XX, venerada en la citada parroquia con anterioridad a la creación de la Cofradía. Por ello, ya desde su nacimiento, la imagen se convirtió en titular de aquella, recibiendo el nombre de Santo Cristo de la Bienaventuranza. En su primer año de procesión por las calles leonesas, en 1993, la imagen del Santro Cristo de la Bienaventuranza desfiló a hombros de los braceros sin policromar. Con posterioridad, y ya al año siguiente, recibió una policromía llamativamente oscura, que hace que sea popularmente conocida entre los hermanos como El Cristo Moreno. Procesionó durante años tanto en el Viacrucis del Sábado de Pasión, como en la Procesión de las Bienaventuranzas del Jueves Santo, en el primer caso directamente portado por los hermanos en posición horizontal; en el segundo, por un número de braceros que sobrepasaban los 80. Sufrió en estos años una serie de modificaciones: entre las más importantes, el abandono de la cruz original, de sección cuadrangular y modificando su grosor de manera rítmica, por una nueva, encargada por la Cofradía al artista leonés José Luis Casanova, de sección circular; pero además, se modificó también el tradicional INRI situado sobre la misma: así, se pasó de una tabla en que, a modo de pergamino, se había clavado el texto de la condena, a otra tallada en madera imitando un pergamino enrollado. En uno y otro caso, no obstante, se ha optado siempre por la versión fiel al Evangelio de Juan (Jn 19, 19-20), que nos dice que la leyenda Jesús Nazareno, Rey de los Judíos se escribió en hebreo, griego y latín, siendo este un caso único en la Semana Santa leonesa. También el trono en que se porta la imagen ha sufrido variaciones: del inicial, menos elaborado, se pasó a uno más acorde al espíritu de la Cofradía, en madera sin policromar, en que se dispusieron una serie de espacios cuadrangulares donde se recogieron las frases de las Bienaventuranzas, así como el emblema de la Cofradía y del propio paso, junto a otras imágenes que variaron en ocasiones (faroles, ángeles portando velas...). En los últimos años, este se ha sustituido por otro de similares características, de madera de tono más oscuro, acorde con el del propio Cristo, y doble cuerpo: el inferior con los huecos donde se recogen las Bienaventuranzas, ahora grabadas sobre placas plateadas, junto a la inscripción trilingüe del INRI y otras imágenes; y el superior, decorado con ágatas engarzadas en apliques plateados. Es característica también del mismo, desde hace años, la decoración floral, basada principalmente en un monte de claveles rojos a los pies de la imagen. La imagen original, sin embargo, no fue concebida en origen para procesionar, y ello incidió en el deterioro de la misma. Fue por ello que, llegado el nuevo milenio, la Junta General de la Cofradía, máximo órgano de gobierno de la misma, en que están representados todos los hermanos, decidió la realización de una nueva imagen, que sustituiría a la anterior. Tras sopesar varias posibilidades, se acordó que se trataría de una copia exacta del Cristo original: aunque conscientes de su escaso valor artístico, primó entre los hermanos el valor sentimental, y fue por ello que se realizó este encargo al artista leonés José Luis Casanova, muy vinculado a la imaginería de la Cofradía. Este entregó una imagen exacta del Cristo de las Bienaventuranzas en 2004, policromado a la manera del anterior, aunque el tono moreno de su piel incluso se agudizó. Por entonces, la Junta General ratificó la propuesta de la Junta de Seises de que la copia se procesionara en la Procesión de las Bienaventuranzas, mientras que, puesto que su recorrido era mucho menor, se seguiría procesionando la imagen original durante el Viacrucis del Sábado de Pasión. Finalmente, y puesto que, como resulta obvio, ambas imágenes no iban a exponerse al culto en la Parroquia de San Claudio, se mantuvo en su lugar la original, como ya se ha dicho, propiedad de la parroquia, mientras que diversas gestiones permitieron que la copia del Cristo pudiera ser expuesta en la Iglesia Parroquial de la cercana localidad de Navatejera.
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Sábado de Pasión. Nueve de la noche el barrio de san claudio se estremece con el sonido de tambores y cornetas recorriendo sus calles. La Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza , erigida canónicamente en la Iglesia de ese barrio comienzo la solemne vía-crucis procesional que hará recorrer a su imagen titular por las calles del mismo. Un acto procesional lleno de recuerdos y referencias a la Historia del Barrio. Erigida sobre las ruinas del antiguo Monasterio de San Claudio la parroquia se viste de misticismo en el transcurso de las XIV estaciones del Vía-crucis que recorrerá las calles mas significativas del mismo, Calle del Párroco Carmelo Rodríguez (Capellán fundador de la Cofradía ), San Claudio, San Vicente Mártir, Monasterio, Plaza de los 12 Mártires, en recuerdo de aquellos que con San Claudio dieron su vida por defender la fe, entre otras verán recorrer ese Vía crucis del Santo Cristo de la Bienaventuranza , imagen anónima con una policromía muy oscura en recuerdo del cristo de la Cruz quemada, que originariamente se encontraba en la capilla del derruido Monasterio y que en el incendio del mismo adquirió ese color...
Como peculiaridad el cristo procesiona tumbado sobre su cruz y la misma sobre los hombros de los hermanos de la Cofradía , turnándose directamente en los cambios sin que descanse en el suelo en ningún momento del recorrido. Acompaña el recorrido la "Cruz de Difuntos", cruz con corona de flores en la que se coloca una Placa con los nombres de los Hermanos fallecidos. La citada placa se coloca en la cruz en los momentos previos al comienzo del Vía Crucis y permanecerá allí hasta el final de los actos que organiza esta Cofradía en la Mañana de Jueves Santo, como muestra de reconocimiento y recuerdo a los hermanos fallecidos.
Espectacular la entrada en la iglesia de San Claudio en la cual entre penumbras el cristo es recibido con la interpretación de la Madrugá por un grupo de violines mientras la imagen recorre el pasillo central culminado con la Marcha Real a cargo de la banda de la Cofradía previo a depositarlo en el Altar Mayor donde se realiza un besa pies de la imagen.
Eligieron para procesionar el Jueves Santo, rindiendo tributo y homenaje al Santo Cristo de la parroquia de San Claudio, que, sobre sus hombros, cada Semana Santa a partir de 1993, se ha mostrado a la devoción de los leoneses. El Sábado de Dolores, siguiendo el camino de la penitencia, los cofrades participan en un Via Crucis.
La primera procesión, en 1993, fue posible gracias a la ayuda de los 350 hermanos de aquel momento, al empuje de su abad, Javier Sánchez, y a las ayudas económicas de los hermanos anónimos que donaron, desde el guión de la Cofradía, hasta ciertas cantidades para instrumentos musicales y otros fines, una piadosa práctica todavía hoy vigente.
Pero también colaboraron en aquella primera muestra de devoción los miembros de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de León, que, generosamente, cedió dos tronos completos a su joven hermana de San Claudio.
También San Lorenzo contribuyó mediante la entrega temporal de un manto para la Virgen, una Corona, una Cruz Alzada y los Portacirios. Se procesionaron el Cristo de la Bienaventuranza, de la propia parroquia, que salió sin policromar, la Piedad de Sahagún, y el Paso de la Santa Cruz, realizado para los niños, entre doce y catorce años, y que consiste en una cruz sencilla encima de unas andas. Los adornos, mil quinientas cincuenta docenas de flores embellecieron los Pasos.
La ilusión de los cofrades consiguió vencer, durante los primeros años, siempre complicados en cualquier agrupación devocional, todas las dificultades, roces e inconvenientes. Se consolidó lo que en su comienzo fue una ilusionante idea, una forma de concebir la espiritualidad que buscaba enlazar con la vía de camino ascético heredada de nuestros antepasados, pero bajo premisas contemporáneas.
Por ello, se optó por elegir una fecha, que simbolizase esa forma de vivencia en común, y en la cual se celebrara la fiesta de la Cofradía. Esas jornadas fueron los días 24 y 25 de octubre, a las 8 y media de la tarde, momento en el que, después de la misa y la devoción, toman posesión los cargos electos.
Aquellos titubeantes pasos, afianzaron el camino. Con humildad, se escuchó a aquellos que tenían experiencia en otras hermandades, se aprendió de los errores, se corrigieron los primeros defectos, se consiguió el objetivo de una forma tan rápida que hoy en día esta unión devocional se ha convertido para todos los leoneses en una referencia obligada en la historia de nuestra Semana Santa.
Ntra. Señora de las Angustias y Soledad
Dulce Nombre de Jesús Nazareno
Real Cofradía Santísimo Sacramento de Minerva y Vera-Cruz
Hermandad de Santa Marta y Sagrada Cena
Real Hermandad de Jesús Divino Obrero
Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz
Cofradía Santo Cristo del Perdón
Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención